Constitución de la Organización Internacional Marxista-Humanista

The International Marxist-Humanist Organization

Spanish translation of the constitution of the International Marxist-Humanist Organization.

Declaración de Principios

La Organización Internacional Marxista-Humanista (IMHO, en sus siglas en inglés) tiene como objetivo desarrollar y diseñar una visión viable de alternativa al capitalismo -una sociedad nueva, humana- capaz de encaminar las luchas actuales por la libertad. La IMHO se basa en la singular filosofía que ha guiado al humanismo marxista desde su fundación en 1950 por Raya Dunayevskaya. Por eso trabajamos en construir la unidad de teoría y práctica; trabajador e intelectual; y filosofía y organización.

Una alternativa al capitalismo significa acabar con un sistema de producción centrado en el valor, creando un modo de producción humanista, estableciendo una nueva forma de gobierno no estatal y construyendo relaciones y asociaciones humanas libremente establecidas. Romper con el imperio del valor es la condición necesaria para la formación de una sociedad auténticamente nueva, ya que la producción en función del valor subordina los seres humanos a las cosas y distorsiona las relaciones humanas. Debemos teorizar sobre esta alternativa ahora.

Dirigir nuestros recursos intelectuales hacia la articulación de una alternativa al capitalismo se ha convertido en un imperativo aún mayor desde la caída del capitalismo de estado que se autodenominaba “comunismo” y desde que prevalece la noción, incluso entre muchos de izquierdas, de que una alternativa al capitalismo no es posible. Dar forma a lo que es posible en una sociedad nueva, post-capitalista y humana sigue siendo la tarea histórica del marxismo.

La totalidad del marxismo de Marx, tal como fue desarrollado desde 1841 hasta 1883, proporciona los fundamentos para esta tarea. En particular, nos adherimos a los nuevos comienzos filosóficos articulados en los Ensayos humanistas de Marx de 1844, especialmente la “dialéctica de la negatividad como principio dinámico y creador”, así como a toda su crítica de la economía política y de la forma de producción basada en el valor -desde el Manifiesto Comunista (1848) hasta El Capital (1867-1872) pasando por el Grundrisse (1857-1858). También nos basamos en los escritos multiculturales del último Marx sobre género y sociedades no europeas, especialmente los Apuntes etnológicos (1879-1882). Entendemos la visión de Marx de una nueva sociedad en la  Crítica del Programa de Gotha (1875), El Capital y La guerra civil en Francia (1871) como el fundamento filosófico para una sociedad liberada y no estatista del futuro; y como la guía para alcanzarla. Ligado a todo lo anterior, consideramos las prácticas y principios organizativos de Marx, particularmente los expuestos en la Crítica del Programa de Gotha, bases importantes para la organización de hoy en día.

Mantenemos que cada generación debe elucidar lo que el marxismo de Marx significa hoy. Como escribió Raya Dunayevskaya, la fundadora del humanismo marxista: “El legado de Marx no es mera reliquia, sino un corpus vivo de ideas y perspectivas que precisan concreción. De cualquier momento de la evolución de Marx, así como de la totalidad de su obra, se desprende la necesidad de una ‘revolución en permanencia’.  Este es el reto absoluto de nuestra época”.

Las contribuciones histórico-filosóficas del humanismo marxista en el curso de más de medio siglo proporcionan la dirección para encarar este reto en la actualidad. Nos hemos opuesto a todas las formas de capitalismo, incluso cuando tomó la forma de regímenes de capitalismo de estado que se autodenominaron comunistas. Apoyamos el boicot de autobuses de Montgomery de 1955-1956 al tiempo que aplaudimos los Congresos de Trabajadores Húngaros de 1956. Nos opusimos al imperialismo, colonialismo y neocolonialismo en las guerras de EEUU así como a su despliegue  militarista a lo largo y ancho de todo el globo, desde la Guerra del Vietnam hasta la contrarrevolución en Nicaragua. Apoyamos las luchas de liberación de naciones y pueblos, incluyendo aquellas, pasadas y actuales, en los estados comunistas de partido único.

Así como apoyamos la Revolución iraní de 1979 mientras denunciábamos la ascensión del fundamentalismo anti-mujer, anti-juventud y anti-trabajo, apoyamos también la masiva y democrática revuelta en Irán durante 2009 y 2010. Asimismo, apoyamos las revoluciones árabes de 2011, a la vez que señalamos los peligros dimanantes de sus contradicciones internas y de su imbricación con el imperialismo.

Nos oponemos a las formas reaccionarias de anti-imperialismo, ya sea en la forma de fundamentalismo religioso, nacionalismo estrecho o populismo militarista. Nos opusimos a la primera guerra de Iraq en 1991 a la vez que apoyamos el movimiento de liberación del pueblo kurdo. En los años noventa apoyamos la lucha de Bosnia-Herzegovina por una sociedad multiétnica frente al genocidio servio, la lucha de Chiapas frente al capitalismo globalizado y los movimientos independentistas de Kosovo. Desde los ataques del 11 de septiembre de 2001, nos oponemos a la doctrina de EEUU de guerra permanente, apoyando tanto el movimiento antimilitarista como la lucha por la libertad de las mujeres iraquíes, iraníes y afganas. Apoyamos el movimiento de liberación nacional de Palestina a la vez que el derecho a existir de Israel, dado el hecho de que dos pueblos con derecho a la autodeterminación reclaman el mismo territorio.

Al oponernos a esta sociedad capitalista, racista, sexista y heterosexista, luchamos por promover la más firme unidad entre las fuerzas de la revolución y de la oposición al orden establecido: trabajadores de a pie; personas negras, latinas y otras minorías oprimidas; pueblos indígenas; mujeres; lesbianas, gays, bisexuales y transexuales; y jóvenes.

La necesidad de una sociedad nueva se hace patente en la oposición del pueblo al trabajo alienado, a la creciente desigualdad entre clases y a la guerra. Su lucha no se limita a la redistribución del valor, pues el pueblo trabajador ha desafiado a menudo las propias bases de la producción capitalista al plantear la pregunta “¿qué clase de trabajo debería desempeñar el pueblo?”

Las masas de población negra en las Américas, África y Europa ocupan un lugar de especial relevancia porque han estado en la vanguardia de la lucha por la libertad -desde las primeras batallas contra la esclavitud en Europa y América hasta los movimientos pro derechos civiles y anti-racistas del presente. Al atacar el talón de Aquiles de la civilización occidental –el racismo-, el ala negra se ha revelado como la vanguardia de la lucha por la libertad en muchos lugares del mundo. Nosotros apoyamos también a todas las minorías oprimidas del mundo, a la vez que combatimos toda forma de discriminación étnico-religiosa, desde la demagogia anti-inmigración hasta la islamofobia o el anti-semitismo.

La liberación de la mujer es uno de los grandes movimientos históricos internacionales. En la  época moderna, la deshumanización de los trabajadores por el capital ha venido acompañado de la deshumanización de las mujeres por parte de las fuerzas patriarcales. El movimiento de liberación de la mujer ha desafiado al machismo, no solo en el contexto de la sociedad existente, sino también en la Izquierda. La lucha de las mujeres por la libertad muestra que el feminismo se renueva a sí mismo para las siguientes generaciones, no solo como fuerza, sino también como razón.

Los jóvenes son una fuente especialmente importante de transformación revolucionaria, ya que su idealismo contrario a la sociedad existente les sitúa junto al resto de las fuerzas revolucionarias como artífices de la nueva sociedad.

Estas fuerzas subjetivas, cuyo potencial revolucionario reside en su capacidad de fusión, plantean importantes retos al dominio del capital -especialmente cuando se esfuerzan por conseguir una filosofía de la liberación que dote de dirección a su lucha.

Por el contrario, tendencias como el pensamiento post-moderno o el pragmatismo, que rechazan una filosofía unificadora, son esencialmente incapaces de encarar las realidades del capitalismo globalizado. Pero una respuesta adecuada a estas alternativas no puede estar basada en formas de marxismo post-Marx que permitan desestimar o ignorar la diferencia o la particularidad. Unas relaciones humanas nuevas, lo que Marx articuló en 1844 como “naturalismo o humanismo absoluto”, pueden alcanzarse cuando redefinamos, desarrollemos y concretemos el marxismo marxista de nuestro tiempo como un concepto dialéctico crucial para la “revolución en permanencia”. Esa dialéctica creativa precisa que formulemos lo que buscamos, nuestra visión humanista positiva, más que el mero rechazo del orden capitalista actual, rechazo que carece del concepto dialéctico de hallar “lo positivo en lo negativo”.

Pretendemos participar en todos los movimientos de liberación y sus organizaciones. Rechazamos la forma de organización de partido elitista de vanguardia para la lucha revolucionaria o la construcción de una nueva sociedad. También reconocemos que nuestra forma de organización en comités no es el modelo para todos los movimientos, pero es una forma histórica de organización que los movimientos han utilizado constantemente, como muestran la Primavera Árabe y el movimiento de Occupy Wall Street.

Al mismo tiempo, mantenemos que la forma de organización descentralizada que ha sido adoptada por los grupos revolucionarios, incluidos nosotros mismos, es insuficiente mientras se mantenga separada de una filosofía dialéctica. Mantenemos que las obras de Raya Dunayevskaya de 1953, “Letters on Hegel’s Absolutes”[1] y sus notas para el libro inacabado “Dialectics of Organization and Philosophy”[2] ofrecen una dirección crucial para conseguir la unidad de filosofía y organización para nuestra vida y nuestra época.

La “trilogía de la revolución” de Dunayevskaya – Marxismo y libertad (México, 1976; orig. 1958), Filosofía y revolución: de Hegel a Sartre y de Marx a Mao (México, 1977; orig. 1973),  Rosa Luxemburgo, La liberación femenina y la filosofía marxista de la Revolución. (México, 1989; orig. 1982)- así como American Civilization on Trial: Black Masses as Vanguard[3] (1963), dan a conocer el contenido del humanismo marxista en el ámbito internacional. Marxismo y libertad, estructurado sobre los movimientos desde la praxis a la teoría, que son en sí mismos una forma de teoría, devuelve el marxismo a su forma original como un “naturalismo o humanismo absolutos” desde 1844 hasta el Capital; Filosofía y revolución rastrea la esencial imbricación histórica de filosofía y revolución y revela la pasión por una filosofía de la liberación como signo distintivo de nuestra época; y Rosa Luxemburgo, La liberación femenina y la filosofía marxista de la Revolución pone de manifiesto la importancia de los escritos de Marx sobre los nuevos caminos hacia la revolución en los países en vías de desarrollo y las relaciones entre hombre y mujer. Por encima de todo, al re-evaluar de manera crítica las contribuciones y también las deficiencias de marxistas post-Marx tan importantes como Lenin, Luxemburgo y Trotsky, el trabajo de Dunayevskaya anima a un re-examen de la relación entre espontaneidad, organización y filosofía.

Estos trabajos abordan la cuestión crucial a la que nos enfrentamos hoy –¿Puede ser libre la humanidad, después de las numerosas revoluciones fallidas e inacabadas de los últimos 100 años?

Los miembros de la Organización Internacional Marxista-Humanista han respondido afirmativamente a esta pregunta. Por ello, han mantenido los libros de Dunayevskaya en catálogo desde su muerte en 1987 y han publicado El poder de la negatividad: escritos sobre la dialéctica en Hegel y Marx de Raya Dunayevskaya. Nuestros miembros también han añadido un volumen extra a la colección llamada The Raya Dunayevskaya Collection[4].

La Organización Internacional Marxista-Humanista se propone seguir desarrollando y concretando este corpus de ideas para nuestra época.

Quienes elijan unirse a nosotros lo hacen aceptando estos principios. Se les pide solamente cumplir con las decisiones que los miembros han tomado por mayoría de votos tras una discusión libre y abierta. Quienes no sean miembros son también bienvenidos; y están invitados a unirse a nosotros en nuestras actividades y a presentar material para nuestras publicaciones.

 

Normas y Responsabilidades de los Miembros

  1. El conjunto de todos los miembros de la Organización Internacional Humanista-Marxista (IMHO en sus siglas en inglés) será el órgano máximo de toma de decisiones de la organización.
  2. Todas las decisiones que afecten a la IMHO se tomarán mediante el voto de los miembros, siguiendo el principio de la regla de la mayoría.
  3. Ser un miembro constituirá un privilegio entre los individuos libremente asociados. La aceptación de la condición de miembro implica la aceptación de la responsabilidad de llevar a cabo y apoyar lealmente las decisiones tomadas por la mayoría.
  4. Habrá una Convención de la IMHO no menos de una vez cada dos años, a la cual serán invitados todos los miembros. Cualquier miembro o grupo de miembros puede presentar resoluciones, enmiendas constitucionales o material de discusión a la Convención. Todas las votaciones realizadas en la Convención estarán sujetas al principio de la regla de la mayoría. Las decisiones de la Convención serán vinculantes para todos los miembros.
  5. Un Comité de Dirección será elegido por los miembros en votación secreta. Este será el órgano coordinador de la IMHO excepto durante la Convención. El Comité de Dirección será disuelto al comienzo de cada Convención y uno nuevo será elegido al final de cada Convención. El Comité de Dirección consistirá en un número impar de miembros, no menor de tres ni mayor de siete, procedentes de al menos dos países distintos. El Comité de Dirección se reunirá al menos una vez al mes y tomará actas de sus discusiones que quedarán a disposición todos los miembros.
  6. El Comité de Dirección hará pública la Convocatoria a la Convención al menos 90 días antes de la fecha fijada para la misma. Todas las resoluciones y el material de discusión serán presentados a los miembros al menos 30 días antes de la Convención para permitir el más amplio debate entre los miembros. Todos aquellos que fueren ya miembros en la fecha de Convocatoria de Convención, tendrán voz y voto en dicha Convención.
  7. Dos tercios de los miembros podrán, en cualquier momento, convocar una Convención extraordinaria que se regirá por estas mismas normas.
  8. Los individuos que deseen unirse a la IMHO deberán solicitarlo por escrito al Comité de Dirección, que a continuación someterá la solicitud al voto de todos los miembros, basándose en el principio de la regla de la mayoría. Los grupos u organizaciones que deseen afiliarse a la IMHO, deberán estar compuestos por individuos que hayan sido aceptados como miembros de la IMHO.
  9. Cada uno de los miembros, o un grupo de miembros, puede mantener posturas diferentes a las adoptadas por la IMHO y tratar de cambiar las posiciones y opiniones de la IMHO, en cuyo caso son libres de presentar su visión en público. Al exponer sus discrepancias públicamente deben dejar claro que su postura difiere de la de la organización y la posición de la organización debe ser expuesta con claridad y precisión, bien por ese individuo, bien por otro miembro.
  10. Ser miembro conlleva participar activamente y colaborar con la IMHO ayudando a desarrollarla, aportando lo mejor de uno mismo mental y manualmente. Ser miembro conlleva responder a los comunicados organizativos de los cuerpos electos en tiempo y forma.
  11. Los miembros de cualquier ciudad o sede podrán invitar a personas ajenas para trabajar o participar en sus discusiones; o podrán excluir a aquellos cuya conducta pudiera dañar o ir en detrimento de los intereses de la organización.
  12. Si un miembro pertenece a otras organizaciones políticas distintas a la IMHO, ello no debe causar un conflicto de intereses con la pertenencia a la IMHO.
  13. Los miembros deberán respetar la confidencialidad de los comunicados internos.
  14. Los miembros contribuirán con no menos de 5$ a la semana para los empleados y 1$ a la semana para estudiantes y desempleados, o su equivalente en poder adquisitivo local en otros países.
  15. Los miembros votarán como individuos: ningún grupo de miembros, constituido de manera formal o informal, podrá exigir a los individuos de tal grupo votar en bloque dentro de la IMHO.
  16. Los miembros podrán ser expulsados por cargos probados de colaboración de clase, sexismo, heterosexismo, racismo o chovinismo contra negros u otros grupos oprimidos. Cualquier cargo contra un miembro deberá ser presentado al mismo en detalle y por escrito al menos 72 horas antes de que sea oído por la IMHO. La persona acusada tendrá la oportunidad de defenderse a sí misma contra los cargos ante el Comité de Dirección. Tendrá también el derecho de apelar ante el Comité de Dirección y/o ante la siguiente Convención.
  17. Los miembros perderán su condición de miembro por no cumplir con las obligaciones de afiliación, ya sea por eludir el trabajo en el desarrollo de la organización, por no responder a los comunicados de los cuerpos electos, o por no pagar las cuotas.
  18. Antiguos miembros que hayan perdido su condición de miembro por diversas causas -incluida la expulsión- y que deseen volver a afiliarse sólo serán aceptados después de haber pasado satisfactoriamente un periodo de prueba de tres meses.
  19. Esta Constitución no será cambiada ni enmendada salvo por voto de dos tercios de los miembros.

———Aprobado el 1 de marzo de 2013

 

[1] “Cartas sobre los absolutos de Hegel”

[2] “La dialéctica de la organización y la filosofía”

[3] La civilización americana a prueba –las masas negras como vanguardia

[4] Colección Raya Dunayevskaya

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